¿Está bien mi web?

 

Esta pregunta resuena muchas veces en las llamadas y consultas de nuevos clientes. Saber si una web está bien, es una pregunta que no tiene una única respuesta. La respuesta a esta pregunta es más bien otra u otras preguntas.

 

Para que una web esté bien, vamos analizar brevemente algunos puntos y si los puede cumplir. Veamos:

 

¿La web cumple con los objetivos para los cuales se ha propuesto?

¿Queremos vender productos, que nos soliciten información sobre nuestros servicios, que se suscriban a nuestra newsletter o que naveguen por diferentes páginas?

La arquitectura de la información tiene que estar dispuesta para que se cumpla el objetivo de la web. Muchas veces para que se cumplan estos objetivos vamos a necesitar el apoyo de otro medios, como redes sociales, publicidad en buscadores, artículos en otras web, acciones offline, etc.

También será importante contar con herramientas de analíticas como Google Analytics, Search Console, entre otras para verificar el tráfico mensual y la consecución de objetivos.

 

¿Los usuarios encuentran lo que buscan?

Al entrar en nuestra web el usuario debe poder navegar por los apartados y encontrar lo que busca lo más rápido posible. La regla de los tres clics dice: si un usuario necesita hacer más que eso para que encontrar lo que busca, es que la web debe mejorar.

 

¿El diseño es elaborado y coherente con la imagen de marca?

En general este punto tiene una connotación de gusto personal, pero no vale todo. Un diseño claro, una tipografía legible, la disposición de los elementos gráficos y audiovisuales en la página tienen sus reglas. Existe además una serie de consideraciones sobre el hábito de los usuarios, que un profesional tendrá en cuenta a la hora de diseñar la web.

 

¿La web está optimizada tecnicamente?

Hay varios factores que juntos responden a esta pregunta:

  • Web adaptada para diferentes pantallas (ordenadores, portátiles, tablets y móviles)
  • Velocidad de carga
  • Web indexada en buscadores (para que aparezcan en las búsquedas)
  • Cumplir con los requisitos legales y certificados (SSL, LOPD, versiones actualizadas, etc)
  • Contenidos corregidos y con volumen de palabras adecuado

 

¿Es fácil cambiar el contenido de la web?

Ha pasado el tiempo donde hacer una web era algo estático y permanente. Una web es algo vivo, así como el negocio. Es importante que tanto la interfaz de edición como la web visible permitan la posibilidad de realizar cambios fácilmente, si no por el propio personal, por una empresa o profesional que esté asequible.

 

¿Los usuarios tienen motivos para volver a la web?

Debemos buscar una estrategia adecuada para que los usuarios que nos conozcan quieran volver a nuestra web, para mantener el vínculo con nuestra marca. Sabemos que depende del caso, pero de manera general, la web se transforma en nuestra sede virtual que está disponible 24/7 y debemos sacar partido de esto.

 

Si somos capaces de contestar a todas estas preguntas podremos tener una idea general de cómo está de bien nuestra web.

¿Has podido contestar a estas preguntas? Si quieres obtener un análisis más completo, ponte en contacto conmigo. ¡Quiero ayudarte!